Patologías en caballos

Los caballos de deporte suelen requerir con más frecuencia los servicios de Fisioterapia, principalmente para prevenir la aparición de lesiones que provoquen una perdida del rendimiento deportivo. Pero la Fisioterapia es para todos los caballos, ya que tanto la montura, como el movimiento del jinete, la disciplina que se realice como su calidad de vida pueden ser el origen de un dolor o una restricción de movilidad.

Problemas de dorso

La columna dorsolumbar del caballo es una estructura compleja formada por huesos, ligamentos, tendones, músculos y tejido fascial que está situada en el eje axial del caballo y tiene funciones tan importantes como:

  • Función de sostén
  • Protección de órganos y vísceras
  • Protección del Sistema nervioso
  • Conexión entre miembros posteriores y movimiento
  • Transmisión de movimiento de los miembros pelvianos a los torácicos

La anatomía del caballo no está diseñada para ser montado, por lo que es una zona que sufre el peso del jinete y la actividad deportiva que se realice.
El tipo de montura, la cincha, el posicionamiento y movimiento del jinete y el trabajo que se haga con el caballo se ven reflejados en la salud del dorso. Es fundamental contar con una buena montura que se ajuste adecuadamente al dorso del caballo para evitar zonas de hiperpresión que puedan generar dolor, rozaduras y atrofias musculares. A la hora de montar debemos intentar que el caballo se mueva suelto, dejando transmitir la fuerza y ayudándole a transmitir la fuerza y el movimiento de atrás hacia delante a través del correcto asiento y ayudas del jinete.
Cuando un caballo tiene dolor de dorso nos podemos encontrar con ejemplares que tienen atrofias musculares en la zona, regiones rígidas y respuestas de dolor por parte del caballo al ser ensillado, cinchado y/o montado.
En estos casos, el tratamiento requiere de la implicación de distintos profesionales, ya que mientras siga existiendo un mecanismo lesional presente no lograremos una buena evolución del caballo.

Alteraciones musculares o esqueléticas

Contracturas

Una contractura es una contracción involuntaria y permanente de un músculo o grupo muscular. Generalmente están relacionados con un sobreuso, una alteración metabólica o un traumatismo directo.
La contractura muscular genera dolor, acortamiento muscular, alteración de la contractilidad, disminución de la nutrición del tejido afecto y acumulación de sustancias de desecho que impiden la correcta oxigenación de los tejidos.
Muy frecuentemente estas lesiones musculares no son primarias si no que son la manifestación de una cadena compensatoria de una lesión distal. Cuando un tejido o estructura no trabaja correctamente, siempre hay otro, cercano o lejano, que tiene que compensar sus funciones, esto conlleva un exceso de trabajo para la estructura, que termina por sobrecargarse y lesionarse.
La cronicidad en estas lesiones genera atrofias musculares que produce rigidez de movimiento y dolor.
Es cierto que cualquier músculo puede contracturarse pero en el caballo las zonas más vulnerables son la región cervical y dorsal baja.

Atrofias

Hay muchos factores que pueden ser el origen de una atrofia muscular: movimientos incorrectos, falta de movimiento, problemas metabólicos, alteraciones hormonales, traumatismos, adherencias,…
La atrofia es el desgaste o pérdida del tejido muscular, hay una disminución del volumen del musculo y como consecuencia perdida de fuerza.
Existen tres tipos de atrofia muscular: psiocológica, patológica y neurogénica.

  • La atrofia psicológica o por desuso es causada por no usar ciertos músculos o grupos musculares lo suficiente. Esto puede deberse a falta de trabajo en el caballo, trabajo incorrecto o presencia de zonas de hiperpresión que limitan el movimiento muscular y generan zonas locales de isquemia. Este último caso es muy frecuente cuando las monturas no se ajustan bien al dorso del caballo, ya sea por una forma incorrecta, por colocación incorrecta o por falta de relleno.
  • La atrofia patológica puede ser causada por envejecimiento, alimentación inadecuada, determinadas enfermedades y por la toma de ciertos medicamentos durante largos periodos.
  • La atrofia de origen neurológico es el tipo más grave de atrofia muscular. Está originado por una lesión en el nervio o nervios que conectan con los músculos o una lesión en la placa motora. Aunque en estos casos el músculo está sano, el problema se encuentra en que por parte del Sistema Nervioso no le llega ningún tipo de información o le llega información alterada.

Su evolución depende de una exhaustiva evaluación realizada por un especialista, para localizar el origen del problema.

Artropatías

Una articulación es una estructura anatómica que permite la unión de dos huesos o de una hueso y cartílago. En función de sus grados de movimientos hay diferentes tipos de articulación. La estabilidad de las mismas depende del sistema ligamentoso que forma parte de un complejo sistema propioceptivo, esto quiere decir que gracias a diferentes receptores que tiene, mantiene informado al sistema nervioso de su posición, grado de estiramiento, movimiento,….para poder ajustar con precisión al resto del cuerpo.
Tanto la articulación en si como los ligamentos pueden lesionarse por exceso de uso, por movimientos incorrectos, movimientos repetitivos, traumatismos o simplemente como desgaste normal y fisiológico que acompaña al envejecimiento.
Este desgaste articular genera inflamación, rigidez articular, dolor y alteración de la propiocepción. En el caso de los caballos hay que vigilar especialmente el terreno en el que se mueven para evitar la reagudización de estas estructuras.
Las regiones distales son las más afectadas, tanto las articulaciones como los ligamentos distales se adaptan al terreno recogiendo y gestionando la tensión generada en los aires del caballo, los movimientos repetitivos, el trabajo en un terreno inadecuado, los problemas de aplomo o un mal herraje producen microroturas en los ligamentos que pueden derivar en inflamaciones, roturas parciales, avulsiones o arrancamientos de estas estructuras con la inestabilidad que esto conlleva.

Fijaciones vertebrales

La columna vertebral del caballo está formada por 7 vertebras cervicales, 18 vertebras torácicas y 6 lumbares, 5 sacras y de 15 a 22 coccígeas. Se trata de una estructura flexible y dinámica que posee conexiónes musculares y fasciales tanto con el miembro torácico como con el miembro pelviano.
Las vértebras como estructuras dinámicas que son, están conectadas entre si por músculos y ligamentos que deben permitir los movimientos de flexo-extensión, lateroflexión y rotación en la mayoría de ellas (existen algunas excepciones). Muy frecuentemente nos encontramos con vertebras o segmentos vertebrales que se encuentran fijados o bloqueados, en osteopatía recibe el nombre de disfunción somática o lesión osteopática.
Estos bloqueos están vinculados al fenómeno de «facilitación medular» o estado de «hipersensibilidad metamérica», ligada a las lesiones de fijación vertebral o bloqueos mecánicos vertebrales como origen del fenómeno de «desarreglo funcional neurológico».
Según las investigaciones del neurofisiólogo Irvin Korr, en el nivel vertebral afectado por un lesión ostepática que genera restricción de movilidad por espasmo muscular; en este nivel, el segmento medular se encuentra excesivamente receptivo a los impulsos nerviosos. Se trata de un nivel de hipersensibilidad que afecta a todos sus elementos:

  • Miotoma: musculos inervados por las raíces nerviosas de esos segmentos vertebrales.-Dermatoma: región de piel inervada por el segmento afecto.
  • Esclerotoma: es el conjunto de huesos y tejidos conectivos inervados por una región de la médula espinal
  • Angiotoma: es el conjunto de vasos sanguíneos y linfáticos cuya inervación depende una misma región medular.
  • Víscero o enterotoma: son los órganos y vísceras inervadas por cada región medular

Esto quiere decir que no sólo nos encontramos con una alteración a nivel local (alteración vascular, espasmo muscular,..) si no que genera cambios en otras estructuras a distancia a través de lo que se llama cadena lesional adaptativa.

Una correcta valoración de las estructuras implicadas nos llevará al reconocimiento de la lesión primaria para normalizar su movimiento fisiológico.

Restricciones fasciales

El tejido fascial hasta hace poco era el gran olvidado en todos los tratamientos. Gracias a D. Andre Pilat, los tratamientos fasciales han evolucionado y se han integrado en el enfoque global del caballo.
Debemos imaginarnos el tejido fascial como una gran malla tridimensional en el que se encuentran los músculos, ligamentos, tendones, vísceras y sistema nervioso y es indivisible. Esto quiere decir que una lesión en cualquiera de estas estructuras afecta inevitablemente al resto.
Lo que nos obliga al tratamiento desde la globalidad del animal, ya que un tratamiento local no logrará equilibrar el sistema fascial del caballo y a medio plazo pueden aparecer posibles compensaciones en regiones distales a la zona de lesión.
Aunque la fascia se encuentra en todo el cuerpo, hay zonas que por motivos de biomecánica poseen mayor densidad de este tejido fascial y son las que más sintomatología pueden presentar. Estas zonas son:

  • Fascia precervical
  • Fascia toracolumbar
  • Fascia glútea
  • Fascia escapular
  • Fascia abdominal

Hay muchas circunstancias que pueden generar una restricción fascial: cicatrices, zonas con acumulación de grasa, inflamaciones, traumatismos,….
El tratamiento fascial debe incluirse de manera obiligatoria en todos los tratamientos de fisioterapia con el fin de asegurarnos la libertad de movimiento de los tejidos.

Disfunción Temporomandibular

La mandíbula o articulación Temporomandibular, hablamos de una estructura compleja que sufre especialmente por el cambio de hábitos en la vida de los caballos:

  • Cambios de hábitos naturales: la mandíbula del caballo está diseñada para realizar los movimientos masticatorios a las altura del suelo.
  • Rutina de comidas: los dientes de los équidos crecen durante toda su vida y es a través de la masticación que se produce un desgaste natural de los mismos.
  • Correcto ajuste del Hierro en boca
  • Mano del jinete
  • Región cervical: anatómicamente existen diferentes estructuras que trabajan sinérgicamente en ambas regiones, por lo que la lesión o alteración de una de ellas implica una modificación de la funcionalidad de la otra.
  • Alteración de la mordida: una mordida incorrecta genera movimiento alterados de esta articulación.

En el tratamiento de la mandíbula es imprescindible contar con un dentista equino que realice una valoración de la misma, ya que este tipo de problemas generan no solo dolor local y en región adyacentes, si no que alteran la calidad de la captación de nutrientes del caballo, pudiendo encontrarnos con pérdidas de peso.

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