Patologías en perros

Según el organismo mundial canino, que es la Federación Cinológica Internacional, se estima que existen 343 razas de perros en el mundo. Dentro de esta amplia variedad, nos podemos encontrar con perros de 3kg y perros de 80kg. La conformación propia de la raza, su actividad diaria o deportiva, la edad y su alimentación son factores a tener en cuenta cuando realizamos la valoración de un perro.

Artrosis

Cada vez oímos hablar más de la artrosis en los perros y es normal ya que nuestros perros cada vez viven más años.
Teniendo en cuenta que la artrosis es una degeneración normal y fisiológica que ocurre en las articulaciones como consecuencia del envejecimiento, entenderemos que cuanto más años cumplan nuestras mascotas más probabilidad de sufrir artrosis tienen.
Factores como una mala alimentación, un exceso de ejercicio o unos apoyos inadecuados pueden hacer que esta degeneración aparezca a edades más tempranas.
La degeneración en la articulaciones produce limitación en su movimiento, ruidos articulares y dolor, ya que las carillas articulares se vuelven rugosas e inestables y muy usual la aparición de osteofitos como recurso para intentar estabilizar estas estructuras.

Un diagnostico precoz a través pruebas de imagen nos ayuda a orientar el tratamiento de la manera más efectiva. Por su parte el dueño debe vigilar la dieta para evitar el sobrepeso, mantener el ejercicio físico suave, evitar la exposición al frío y la humedad y asegurarse de que el perro duerme en una sitio cómodo y mullido.
Si nuestro perro es mayor debemos observarlo en busca de signos que puedan ser indicativos de artrosis o dolor,como estos.

Signos indicativos de artrosis en perros

  • Le cuesta levantarse
  • No quiere salir
  • No quiere bajar o subir escaleras
  • Ha dejado de subirse al sillón
  • No quiere que le acaricies en algunas zonas
  • Se mueve rígido
  • Cojea de vez en cuando

Los perros mayores y con artrosis pueden tener una gran calidad de vida si sabemos como cuidarles.

Discopatias

La columna vertebral de los vertebrados está formado por elementos óseos que reciben el nombre vértebras. Estas vertebras se encuentran articuladas entre si gracias a pequeñas articulaciones intervertebrales y están separadas por discos intervertebrales.
El disco intervertebral es una estructura compleja, cuya función principal es dar movimiento a la columna vertebral y proporcionar estabilidad frente a las fuerzas y cargas que puedan deformar su estructura, permitiendo la transmisión de movimiento de los miembros pelvianos y torácicos. El disco presenta mayor grosor en la región cervical baja y lumbar alta.

Composición disco intervertebral en perros

  • Núcleo pulposo: es la parte central, de tipo gelatinosa. Absorbe fuerzas de compresión entre las vértebras
  • Anillo fibroso: formado por un anillo externo de colágeno, que rodea a una zona más amplia de fibrocartílago.

Un disco sano presenta una consistencia firme pero flexible, la edad o impactos repetidos (saltos) pueden producir fisuras en el anillo fibroso y que parte de su material se desplace y comprima otras estructuras, las más relevantes son la médula espinal o raíces nerviosas. Un traumatismo muy severo también puede dañar un disco, aunque este se encuentre sano.
La degeneración discal es un proceso fisiológico que viene dado por la edad, pero Hansen describió en 1952 diferentes tipologías de enfermedad discal vinculadas a otros factores como son la obesidad, las anomalías endocrinas o el incremento de contenido de colágeno entre otras.

Los discos toracolumbares (región dorsal) sufren el 65 % de todas las hernias de disco, mientras que los cervicales (cuello) representan un 18 % de los casos.

Esta degeneración del disco puede producir una protusión o abombamiento del disco o una ruptura del anillo fibroso con salida o extrusión del material discal.

Signos discopatía en perros

  • Dolor local
  • Cambio en su postura: postura antalgica, generalmente encorvados.
  • Dolor al movimiento
  • Según la severidad de la lesión puede presentar signos de lesión neurológica como:
    • Disminución de la propiocepción: tiene incoordinación al moverse o se arrastra (paresia o parálisis) y dificultad para mantener el equilibrio. 
    • Alteración de la sensibilidad.
    • Problemas de incontinencia urinaria y/o fecal o retenciones. 
    • Alteración motora y disminución de la masa y la fuerza.

La evaluación neurológica realizada por un especialista es fundamental para la correcta localización de la lesión. Pruebas de imagen como la radiografia y la mielografía nos muestran el estado de los discos intervertebrales y la integridad del canal medular.

Cojeras

Una cojera es una alteración de la marcha en la que una o varias extremidades no se mueven o no se apoyan de forma correcta. En las cojeras podemos encontrar una alteración del apoyo, generalmente por dolor o una alteración de la fase de elevación de la extremidad, ya sea por dolor, debilidad o falta de rango de movimiento.
En el tratamiento de las cojeras no sólo debemos tratar la región afecta, si no que es fundamental trabajar las posibles compensaciones que se hayan generado.

Existen grados de cojera en función de su gravedad

  • Grado 0: no cojea.
  • Grado 1: su cojera no se detecta al paso pero sí al trote bajo determinadas circunstancias, como por ejemplo en un círculo.
  • Grado 2: no se detecta su cojera al paso pero sí levemente al trote bajo cualquier circunstancia.
  • Grado 3: su cojera es ligeramente detectable al paso y marcada al trote.
  • Grado 4: la cojera es muy marcada al paso y al trote.
  • Grado 5: el perro no apoya la extremidad dolorida.

La evaluación de la cojera debe hacerse desde la observación de los movimientos del perro. Buscaremos una superficie lisa y antideslizante para observar los diferentes aires del perro desde todos los ángulos ya que en ocasiones nos encontramos con cojeras muy sutiles sólo evidenciables a través de los movimientos alterados de otros segmentos. Es muy habitual encontrarnos con movimientos de ascenso de la cabeza cuando el perro apoya la extremidad anterior afecta, o con movimientos laterales de la columna en la fase de vuelo de un posterior con el rango articular limitado. En ocasiones nos vemos obligados a estresar más ciertas articulaciones para poder ver la claudicación, para esto podemos usar rampas y escaleras que tienen mayor exigencia física.

Alteraciones neurológicas

El Sistema nervioso es un sistema complejo que se encarga de recoger la información del medio interno y externo, analizar la información y generar respuesta en órganos, glándulas o músculos. Es el centro de operaciones que hace que el cuerpo funcione e interactúe con el medio que le rodea.
Es una red tisular altamente especializada, que desarrolla tres funciones básicas:

Funciones básicas sistema nervioso en perros

  • Función sensitiva: Diferentes tipos de receptores recogen información del medio (exterocaptores) y del propio cuerpo (interocaptores) que envían a regiones concretas del Sistema Nervioso para ser analizadas.
  • Función Integradora: Una vez analizada la información recibida se genera una respuesta que puede estar condicionada por estímulos o informaciones almacenadas con anterioridad.
  • Función efectora: Es la región que se encarga de realizar la respuesta, puede ser un órgano, una glándula o un músculo.

Estas respuestas pueden ser reflejas o conscientes dependiendo de si se han integrado en la médula espinal o en la corteza cerebral.

De tal manera que cualquier alteración que afecte a alguna de estas estrucuras implicadas, produce un cortocircuito en la recepción de la información, su transmisión o la generación de la respuesta.
Son muchos los desordenes neurológicos que pueden producir este cortocircuito en el Sistema Nervioso, por lo que debemos observar a nuestros perros y llevarlos al especialista si detectamos algunos de los siguientes signos.

Signos alteraciones neurológicas en perros.

  • Alteración del estado mental: Un animal sano presenta un estado de alerta en el que responde adecuadamente a los estímulos del entorno que le rodea. Una alteración del estado mental se puede mostrar como un perro que no responde de forma correcta los estímulos que le rodean, que esté somnoliento, que se quede parado frente a una pared, que sólo responda a estímulos dolorosos o en el peor de los casos que de encuentre inconsciente.
  • Alteración de la marcha: El movimiento alterado que podemos detectar durante la marcha puede ser ataxia o paresia. La ataxia es una incoordinación derivada de un déficit sensitivo. Llamamos paresia a una debilidad derivada de un déficit motor y puede afectar a todas las extremidades.
  • Alteración de la postura: La postura se define como la posición del cuerpo en el espacio y para su correcta realización se requiere de la participación de todo el sistema nervioso y del sistema vestibular. Debemos saber que una alteración de una postura también puede ser un indicativo de dolor en la columna o contractura muscular. Cuando analicemos la postura debemos fijarnos en la posición de la cabeza y cuello, la columna, las extremidades y la cola. Ante cualquier de estos hallazgos debemos acudir al especialista para la valoración global del perro. Las alteraciones de la postura más comunes son:
    • Cabeza ladeada (head tilt)
    • Cuello desviado hacia un lateral o rígido
    • Columna encorvada como una giba
    • Columna desviada lateralmente
    • Extremidades muy abiertas, aumentando la base de sustentación.
    • Cola rígida o sin movimiento
  • Alteración de los sentidos: La alteración de alguno de los sentidos puede ser un indicativo de un problema en los pares craneales, también podemos encontrarnos con asimetrías faciales por atrofia de la musculatura facial y craneal.
    • Olfato: el perro ha dejado de olfatear rastros o se chupa con frecuencia la nariz.
    • Vista: si el perro parece que no ve bien, si se tropieza con frecuencia o parece inseguro al caminar.
    • Oido: puede verse afectada tanto la audición como el equilibrio.
    • Dificultad para tragar: le cuesta tragar la comida o se atraganta con frecuencia. Ocasionalmente también presentar exceso de salivación.
    • Tacto: tanto la pérdida de sensibilidad como el aumento de la misma pueden ser un indicativo de alteración en el Sistema Nervioso.
  • Debilidad o temblor en los miembros posteriores: La alteración de la comunicación entre el sistema nervioso y los músculos produce una pérdida de masa muscular y de fuerza. Frecuentemente nos encontramos con perros que presentar temblores en sus miembros posteriores y con dificultades para levantarse o subir escaleras.
  • Convulsiones: Son Contracción involuntaria, violenta y patológica de un músculo o de otra parte del cuerpo. Las convulsiones son síntomas de un problema cerebral y ocurren por una actividad eléctrica anormal súbita en el cerebro.

Algunos de estos hallazgos podemos encontrarlos en perros mayores ya que sufren una degeneración y envejecimiento del Sistema Nervioso. Ya sea en perros jóvenes o mayores hay que consultar siempre con un especialista para la realización de un examen neurológico completo y localizar el origen del problema.

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